Autoridades informaron a chatarrerías sobre el delito de receptación de cable

La iniciativa busca combatir el robo de cables y su comercialización en Arica

Para continuar concientizando a la ciudadanía sobre el aumento del robo de cables y las sanciones que arriesgan quienes lo comercializan, la Dirección de Prevención y Seguridad Humana (Dipreseh) y el Departamento de Inspecciones Generales, de la Municipalidad de Arica, con el apoyo de Carabineros y la Subsecretaría de Prevención del Delito, realizaron una nueva jornada de fiscalización a chatarrerías que se dedican a la compra y venta de este tipo de material.

En esta oportunidad, fueron notificadas 10 “Chatarrerías” donde los comerciantes dedicados a este rubro recibieron información oportuna sobre la sustracción de cables. Situación que significa un gasto de recursos económicos y humanos para su reposición, además de provocar el corte de los servicios eléctricos, telefónicos y de internet que afectan a las poblaciones.

Al respecto, la directora de la Dipreseh, señaló que “dada la contingencia y el aumento de robo de cables, nos hemos visto en la necesidad de generar varias acciones en este tema. La primera de ella, crear una mesa que articula con diferentes actores, públicos y privados, donde surge este compromiso de fiscalizar a las chatarrerías, instancia donde propietarios se informan sobre el pago de patentes como empresa”.

“En segundo lugar, que también conozcan mediante la socioeducación, las sanciones a las que se exponen en el caso de comprar o vender insumos que provienen de un delito como lo es el robo de cables”, concluyó Pino.

En este contexto, es preciso señalar que la Fiscalía Regional de Arica y Parinacota, a través de su Unidad de Análisis Criminal, logró condenar a dos sujetos que el 25 de diciembre del 2021, fueron sorprendidos robando cables del tendido eléctrico en la rotonda de Capitán Ávalos y Río Lluta. En total, los individuos habían cortado 400 metros de cable denominado 100-24 y 80 metros de fibra óptica, lo que perjudicó a 1.000 clientes y generó daños avaluados en 33 millones de pesos.

La receptación es un delito contra la propiedad, quien realiza esta mala práctica arriesga el presidio menor en su grado máximo, es decir, de 3 a 5 años de cárcel. Además de multas que pueden superar el millón de pesos, la clausura definitiva del local, y en caso de reincidencia, se aplicará pena privativa de libertad aumentada en un grado.

La Mesa Intersectorial de Robo de Cables que lidera la Municipalidad de Arica, continuará combatiendo este delito, a través de jornadas socioeducativas en las “Chatarrerías” que se dedican a la compra y venta de cables robados en nuestra comuna.

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